Por favor, cállame la boca

Hace casi 3 años aposté con mi papá que Andrés Manuel López Obrador sería el próximo presidente de México. Hoy a un día de las elecciones, siento alegría pues creo por primera vez que puedo perder.

Prometo que este texto será breve y será mi último post relativo a política en este año pues hay cosas mucho más importantes –y no hablo del mundial- de las cuales enriquecernos.

Por si alguien todavía no ha entendido lo que mañana en realidad decide México, es muy sencillo: México mañana decide entre tener a AMLO y Morena en el Gobierno, o no tenerlo. La decisión, irónicamente, es muy sencilla pues 7 de cada 10 mexicanos NO queremos a ese individuo, y mucho menos a ese grupo en el poder. Y sin embargo hay amplias posibilidades de ser derrotados pues nuevamente el viejo adagio de “divide y vencerás” está por cumplirse.

Los mexicanos, salvo contadas situaciones extraordinarias, hemos antepuesto el YO y MIS intereses sobre el bien común; preferimos perder todos a ver que gana o brille otro y eso trasciende la política y lo vemos en el trabajo “como no es mi proyecto no lo apoyo”, lo social “yo no tengo por qué firmar esta solicitud de mis vecinos” e incluso a lo deportivo y para muestra nuestros comentaristas deportivos que están esperando que nos goleen para decir “tenía razón”. En una frase icónica y parte de nuestra esencia, los mexicanos decimos “o todos coludos o todos rabones”… y esta vez, estamos muy cerca de ser todos rabones y a ver qué otra cosa más.

Es por esta razón que hace 3 años, si bien no sabía yo por quién votaría –honestamente pensaba en Margarita-, reconocí esta realidad y pensé que el PRI y el PAN nunca harían una alianza para compartir el poder… y acerté. Los dos partidos políticos más expertos, importantes y con mayor infraestructura en el país escogieron el camino del YO aun sabiendo que AMLO era más fuerte que cada uno por sí solo y es que, seamos realistas, el PAN por su base natural de votantes no tiene elementos suficientes para ganar.

Sin embargo, como sociedad podemos ser mucho más grandes e inteligentes que nuestros gobernantes y es por eso que hoy te escribo a ti que no eres Panista, ni Anayista, pero que no quieres a AMLO en el poder, para pedirte un favor: CALLAME LA BOCA: demuéstrame que estoy equivocado y los mexicanos sí nos podemos unir para un bien común que trasciende nuestro deseo individual. Cállame la boca y reconoce que el Bronco está MUY, MUY lejos de poder ganar en esta votación, y que Meade –por más extraordinario y santo que pudiera ser- representa al partido ACTUAL en el poder, ese del cual TODOS estamos hartos por miles de causas y que honestamente no ha hecho bien su papel en muchos estados, y sobre todo a nivel federal con el actual presidente, el peor evaluado en la historia del país.

Cállame la boca y demuéstrame que puedes anteponer tu voluntad, tu pasada militancia o la de tus padres y abuelos; cállame la boca demostrándome que realmente puedes anteponer el ver a Anaya vencedor, a la realidad de tener a AMLO en el poder. Si lo haces, y juntos podemos hacer una diferencia, este domingo no sólo habrá ganado Anaya la presidencia y mi papá su apuesta, sino habrá ganado México en su lucha por un mejor país.