Se vale mentir

En varias de mis publicaciones anteriores he mencionado el concepto “despertar de la conciencia” el cual se refiere al proceso de reflexión interna sobre las razones por las cuales pensamos como lo hacemos y en base a su cuestionamiento, “reformular” viejas creencias o introyectos que en algún momento nos fueron útiles pero ahora quizá limiten nuestro crecimiento. Sobre este camino de aprendizaje y desarrollo personal sin embargo no es suficiente el trabajo interno de nuestros procesos de pensamiento, sino también un ácido examen de qué información recibimos, de quién y de qué calidad pues como dice la sabiduría popular el principio GIGO también aplica en el ser humano y si sólo recibimos basura (garbage in), será mucho más probable que generemos únicamente basura (garbage out).

Ya sea hablando de la reforma energética, los plantones de los maestros del CNTE, el extravagante baile de Miley Cyrus, el conflicto de Siria o el próximo América – Pumas, hoy en día los medios de comunicación saturan nuestros sentidos a través de un sinfín de estímulos en todo momento y espacio de nuestras vidas. Si bien en su origen estos mismos medios tienen como razón de ser el informar o bien entretener a su audiencia, hoy en día la gran mayoría de los mismos ha traicionado este objetivo y lo ha reemplazado por fines muy distintos dentro de los cuales identifico 3 muy claros: generar polémica y distracción, saciar y recrear el morbo social y defender intereses particulares.

Generar polémica y distracción – hoy en día existen una gran cantidad de programas cuyo contenido se basa en paneles de “expertos” cuyo talento lejos de ser un profundo y sustentado análisis de los hechos reside en generar confrontación y exponer de forma desordenada y visceral argumentos radicalmente opuestos. Esta fórmula la vemos presente en programas de espectáculos como “La Oreja”, políticos como “Tercer Grado” y por supuesto los aburridos y sobreactuados espacios de discusión deportiva -hasta con límite de tiempo- entre David Faitelson, José Ramón Fernández y _____________ (inserte aquí el nombre de otro comentarista deportivo). Quiero ser sumamente claro en mi postura al afirmar que la discusión no sólo es importante en nuestra sociedad sino también necesaria pero sólo cuando ésta se hace de forma ordenada, sustentada y propositiva. La discusión “sólo por el gusto” sin duda alguna puede resultar entretenida, pero desafortunadamente en muchas ocasiones lo único que logra es modelar intolerancia y distraer a la sociedad del objetivo real de la misma, que es la construcción de acuerdos o al menos la identificación de puntos en común que permitan realmente un progreso en el diálogo.

Saciar y recrear el morbo social – en el proyecto de titulación de mi Maestría en Desarrollo Humano, “El mensaje de los medios de comunicación y la responsabilidad del humanista en la actualidad” hice un modelo de experimentación cuantitativo y cualitativo del contenido de la portada en línea de los siguientes medios de comunicación: El Financiero, La Jornada, El Reforma, Noticieros Televisa, El Universal y Yahoo Noticias. En la parte cuantitativa evalué cuáles fueron las palabras que presentaban mayor repetición en el contenido de estos periódicos virtuales, las cuales fueron influenza, crisis, muerte, dinero, virus, policía, apoyo, desempleo y falta, y como 2º grupo fútbol, violencia, secreto y vida. En la parte cualitativa los resultados mostraron que imágenes de policías, dinero y manifestaciones civiles son usadas por varios medios con mucha frecuencia para generar un mensaje de inestabilidad social o crisis latente, mientras que en otros medios las imágenes de artistas y modelos llamativos visualmente, así como una recurrente insinuación a temas sexuales resultan una herramienta o estrategia de atracción. Estas técnicas de atracción sin embargo no son nuevas pues desde 1851 el New York Sun y el New York Times, los entonces diarios más famosos de U.S.A., cambiaron el contenido de sus portadas hacia noticias e imágenes sensacionalistas al notar que de esta forma interesaban más a las clases trabajadoras y así, lograr ventas incrementales.

Defender intereses particulares – Los medios de comunicación desde sus orígenes han sido fuertemente influenciados por sus diferentes socios económicos y políticos. Dependiendo de la diferente industria de comunicaciones que estemos hablando (periódicos, revistas, editoriales, radiodifusoras, televisoras y medios en línea), la publicidad representa para los medios entre un 55% a un 85% de sus ingresos económicos, lo cual detona una relación profunda de interdependencia con la empresa privada. Por otra parte con el sector político, los medios han vivido una historia de amor y desamor pues con el surgimiento de la propaganda política y muchas leyes de coerción a inicios del siglo XX, los medios pasaron a ser esclavos de los gobiernos hasta que con la aprobación al Derecho de la Libre Expresión en 1948, recuperaron su independencia y se erigieron como 4º poder de la sociedad. Con el paso del tiempo y al día de hoy las estructuras han evolucionado a esquemas de “patrocinio” en los cuales es fácil notar que la objetividad de muchos medios se ha perdido y por ello identificamos claramente la connotación de izquierda de publicaciones como Proceso y La Jornada, así como de derecha y de corte conservador en publicaciones como El Universal y Televisa.

Muy bien, y ¿qué hacemos con todo esto? Lo primero y más importante es abrir los ojos a esta realidad. En medida de que entendamos que los medios de comunicación no tienen en su mayoría un objetivo puro de difusión sino claramente de utilidad económica, podremos ver cada vez mejor cuáles son los intereses que los motivan a publicar lo que publican, y con el corte ideológico que lo hacen para así ser más críticos y no “tragarnos” su contenido sin pasarlo por una sana digestión. Debemos entender también que no somos inocentes en la publicación de estos contenidos, pues como dice la expresión “al público lo que pida” y precisamente si somos víctimas del morbo, el sensacionalismo y el discurso vacío, no somos víctimas entonces de esta realidad sino somos los causantes últimos de la misma.

El segundo punto a emprender partiendo de este aprendizaje es todavía más complicado pues se conjuga también con un problema generacional que tenemos y es precisamente hacernos responsables de lo que decimos y publicamos. Debemos entender que no somos mejores que los medios de comunicación, interesados, avariciosos, subjetivos y tendenciosos si no estamos realmente abiertos a entender siempre las diferentes posturas que rodean a una situación ya sea política, social, religiosa o cultural. En nuestra realidad actual es sumamente fácil opinar sobre cualquier tema sin mucha información, o bien darle Compartir o Retweet a una nota o un comentario que puede ser falso, tendencioso, o incluso hiriente para muchas personas, sin embargo es difícil quitarnos nuestra cultura de “Copy + Paste” y antes de hacerlo, analizar profundamente la fuente de dónde viene esta información, y hacernos responsables del mensaje e intención con el que lo compartimos.

Si realmente nos interesa la verdad no podemos ser apáticos o distantes en nuestra comunicación e interacción con los medios de comunicación; la realidad de nuestro país demanda que dejemos de ser el “rebaño desconcertado y estúpido” que Walter Lippmann describe como “incapaz de reconocer el bien por sí mismo”; debemos evolucionar a una postura más activa, crítica y de responsabilidad con lo que leemos, escuchamos y sobre todo con lo que decimos y promovemos para que entonces y sólo entonces, podamos ser una voz que realmente aporte en la sociedad.

5 comentarios el “Se vale mentir

  1. Paul Massieu Arvizu dice:

    De acuerdo. Y me encantan 2 partes:
    – “…no somos víctimas entonces de esta realidad sino somos los causantes últimos de la misma.”
    – “…para que entonces y sólo entonces, podamos ser una voz que realmente aporte en la sociedad.”

    Y con este blog amigo mío, creo de verdad que tu le haces vida la última.

    ¡Un abrazo!

  2. jose jesus perez pinozn dice:

    felicidades, estoy muy de acuerdo con tus comentarios y conceptos …… que importante es que le prestemos total atencion a las cosas que nos llegan de todas partes y sepamos como dices digerir, catar y saborear las cosas teniendo en cuenta de quien vienen. Te felicito sigue escribiendo asi.

  3. […] distraernos de las implicaciones de la reforma fiscal”. Si bien es importante reconocer que los medios de comunicación tienen un discurso distractor que responde a muchos intereses, el vivir ensimismados en esta ideología del complot y sobre todo […]

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s